Soberanía Alimentaria
FIAN - Foodfirst Information & Action Network
Carta abierta a los gobiernos ante la crisis alimentaria mundial
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En este año se conmemora el 60 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos. También en este año los Estados aprobarán finalmente el Protocolo Facultativo al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el cual definitivamente acabará con la desequilibrada protección dada a estos derechos. El fracaso de los Estados y de las organizaciones intergubernamentales en reducir que sea un poco el número de hambrientos crónicos en el mundo, a pesar de los repetidos compromisos asumidos, y la reciente "rebelión del hambre" expandida en decenas de países en el mundo, es una clara muestra que el Consenso de Washington, la globalización dirigida por el mercado y el agronegocio con monocultivos de uso intensivo de químicos, no son la respuesta a los problemas de la humanidad. Es inaceptable que 850 millones de seres humanos todavía tengan que vivir e irse a dormir con hambre. Es inaceptable que 2 mil millones de personas todavía vivan en pobreza extrema, mientras que una minoría de multimillonarias compañías e individuos continúen imponiendo sus intereses privados sobre gobiernos nacionales y organizaciones intergubernamentales, sin ninguna regulación pública y participativa efectiva por los mismos. Esta realidad demuestra flagrantes y sistemáticas violaciones al Derecho a la Alimentación, como garantizado en los estandares internacionales de Derechos Humanos. Movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil han alertado reiteradamente a los Estados y organizaciones intergubernamentales sobre el impacto que tiene la reducción de la capacidad de gobiernos nacionales de regular sus políticas agrícolas nacionales y de seguridad alimentaria, de apoyar la agricultura local, de regular el dumping en los alimentos, de mantener reservas de alimentos, etc. En varios países, aún en aquellos que más han sufrido con procesos coloniales, fueron impuestas medidas en este sentido a través de procesos de ajuste estructural, renegociación de deuda, tratados de liberalización del comercio y más recientemente, estrategias de reducción de la pobreza. A pesar de estas alertas, los agronegocios continúan influyendo en los gobiernos y organizaciones intergubernamentales. La creciente apropiación de los recursos de tierra cultivable distribuidos inequitativamente, tiene como resultado el desplazamiento de la población tradicional y de campesinos, más desalojos violentos, más criminalización de movimientos sociales y defensores de Derechos Humanos, la destrucción de la producción local y diversificada de alimentos, más dependencia de importaciones de alimentos y más hambre y malnutrición. El más reciente llamado a la producción de agrocombustibles solo se suma a los problemas de raíz. Es solamente la prescripción de "más del mismo remedio", esto es, proponer la prevención de futuras complicaciones del cambio climático con más del actual modelo agrícola, el cual es uno de los principales causantes de emisiones de gases de efecto invernadero, y de hambre, desalojos, esclavitud, trabajo infantil y precario, entre otras violaciones de Derechos Humanos. Los Estados y organizaciones intergubernamentales y oficiales son responsables y deben de rendir cuentas por sus acciones y omisiones frente a su población. La actual situación demuestra que la voluntad política de los Estados prioriza claramente los intereses de las minorías en vez del bienestar de una parte abrumadora de la población mundial. Estas prioridades deben ser revertidas. FIAN Internacional, la organización de Derechos Humanos por el Derecho Humano a la Alimentación Adecuada, hace un llamado a los Estados y organizaciones intergubernamentales, incluidas a las instituciones de Bretton Woods a: 1. Cumplir con sus
obligaciones bajo la Declaración Universal de Derechos Humanos y la ley
internacional de Derechos Humanos, tomando acciones urgentes para imponer
regulaciones a la expansión actual del proceso de liberalización de la
agrícola dirigida por el mercado, y respetar, proteger y garantizar los
derechos de las personas, con especial atención a la promoción del derecho
humano a alimentarse, incluido el acceso a los recursos productivos,
dentro del marco de la soberanía alimentaria.
Flavio Valente es el secretario general de FIAN International. La carta fue dada a conocer en Heidelberg el 17 de Abril, 2008.Se reproduce en abril de 2008 en SoberaniaAlimentaria.com con fines informativos y educativos. . |